El hotel está bien ubicado a pocos metros del santuario, es un hotel modesto pero el trato con los huéspedes es inmejorable, el desayuno está bien ( apenas desayuno), Le recomiendo ponerse persianas en el dormitorio por la luz del sol muy molesta al amanecer y también un enchufe en el baño para la plancha o lo que quieras enchufar, lo demás todo muy bien.Recomiendo el hotel sin pensarlo dos veces.