Todo fue excelente. Una casa preciosa que nos hizo sentir que estábamos en casa. Diseño maravilloso. Espacios abiertos, buena distribución, luz, comodidad y belleza en los materiales. Todo lo que necesitábamos y más. De la cocina al baño o el tocador de la habitación principal. Y esa manera de integrar la naturaleza. Sin duda una de las mejores elecciones del viaje. Lástima que solo nos quedáramos una noche. Era el lugar perfecto para descansar y disfrutar de slow down.