Maravilloso hotel concebido como un pequeño pueblito. Habitaciones ultra confort, bien equipadas aunque sin Netflix. La comida excelente y variada, tiene una playa y una piscina. Por la noche siempre hay conciertos o DJ. Empleados muy serviciales atentos. Muy recomendable y doy las gracias al staff (Aina nos ayudó mucho)
Como sugestión diría de poner cada mañana una botella de agua y al llegar que transporten las maletas a la habitación porque no es fácil andar y encontrar las habitaciones